18... Se dice rápido... Cuántos momentos vividos en tan poco tiempo... De los más importantes... De los que mejor recuerdo tendrás a lo largo de tu vida... Cuántas veces habremos deseado crecer más rápido, y más tarde cuánto nos arrepentimos de crecer...
Ahora empieza una nueva vida, la de verdad, la que tienes que afrontar tú solo en los malos momentos y la que disfrutarás en las buenas ocasiones que, sinceramente, espero que sean muchas... Has vivido mucho, y conmigo, la verdad, muy poco, pero aún así has influido mucho en mi vida y con el paso de los años siempre me acordaré de ti... De los buenos recuerdos, que son tantos... y de los no tan buenos...
Eres... No sé, creo que no podría explicarlo con palabras... Conmigo siempre te has portado como un ángel e intentas que tenga los pies en el suelo, para que no me den palos, porque me lo has dicho muchas veces, que te han dado muchos palos y que de tantos palos has aprendido y intentas inculcármelo a mí... No sé si me seguirás apreciando como antes creía que lo hacías, pero tú has hecho mucho por mí, te debo tanto... Aunque yo sólo habré sido un estorbo más en tu vida, o un recuerdo insignificante como los juguetes viejos... Que con los años, se olvidan... Hasta que llega una edad en que ya los has olvidado para siempre... Y con toda mi alma espero que no sea así...
¿Recuerdas cuando iba a veros tocar en el poli? Me encantaba veros tocando... Parecíais... No sé... Más mayores, más centrados de lo que en realidad erais... Y me reía muchísimo cuando alguno se equivocaba, o cuando nos dabais a elegir la próxima canción que tocaríais... ¿Y cuando te llevé un trozo de pizza cuando tocabas? Que me giré un minuto y ya la habías engullido... Qué tiempos... Qué risas...
No has cambiado nada, pero a la vez has cambiado tanto... Antes eras tan delgaducho y con cara de entusiasmado... Y te ilusionaba tanto cualquier cosa... Ahora estás mucho más alto, algo que ya parecía imposible con lo alto que siempre has sido... Y ahora cuando te veo te noto pensativo, reflexivo... sin el mismo entusiasmo que antes... Pero hay algo que no cambia: sigues con esa cara de pillo... Ese brillo en los ojos... Que me asusta y a la vez me encanta...
Me alegro de que hayas llegado bien a esta nueva parte de tu vida... Y que aunque hayan pasado los años, sigamos dándonos aunque sea un pobre saludo con la mirada al cruzarnos... Y para mí significa mucho... Te quiero mucho Ángel.